Por qué los dos son complementarios

Reflex vs. la extensión

La extensión y Reflex no compiten entre sí. Cubren dos momentos diferentes en tu relación con la información. Juntos forman un sistema completo.

Por la mañana en tu ordenador

Empiezas tu día, abres el navegador. Artículos que leer, informes que repasar, páginas que consultar. La extensión está ahí. Se activa en la página que lees, resume el párrafo que te resiste, traduce el documento en inglés que has abierto.

Tú eliges tu contenido. La extensión te ayuda a tratarlo.

Durante el día en tu teléfono

Llega un email. Un colega comparte un documento en un grupo. Recibes un artículo en una notificación. No estás delante de tu ordenador. No tienes tiempo de leerlo todo. Reflex está ahí. Pegas el texto, obtienes lo esencial, decides qué hacer con ello.

La información viene a ti. Reflex te ayuda a no sufrirla.

Una misma base, dos puntos de entrada

Los dos productos se basan en la misma tecnología Resoomer. Los mismos algoritmos de resumen, la misma calidad de traducción, las mismas herramientas de reformulación. Lo que conoces de la extensión, lo encuentras en Reflex.

La curva de aprendizaje es nula. Saber usar uno es saber usar el otro. Solo cambia el contexto.

Reflex completa tu experiencia, no la reemplaza

Si ya usas la extensión Resoomer, Reflex no te pide que cambies tus hábitos. Los amplía. Cubre los momentos en que la extensión no puede intervenir: fuera del navegador, fuera del ordenador, fuera de la oficina.

La extensión sigue siendo tu herramienta de lectura activa en línea. Reflex se convierte en tu herramienta de información móvil. Juntos cubren todas tus necesidades de tratamiento de la información, de la mañana a la noche, en todos tus dispositivos.