Resoomer Reflex funciona según un principio que ya conoces. Pegas un texto. Eliges lo que quieres hacer con él. Obtienes un resultado.
Tres pasos. Ninguna cuenta. Ninguna configuración.
Paso 1: eliges la operación
Un menú desplegable te permite tratar tu texto:
- Resumir
- Escuchar
- Traducir
- Reformular
- Parafrasear
- Corregir
- Sinonimizar
- Redactar
- Comparar
- Contar
Cada herramienta espera el mismo tipo de entrada y produce un resultado inmediato. La interfaz no cambia de una herramienta a otra. Saber usar una herramienta es saber usar todas las demás. Una lógica única, diez operaciones distintas.
Paso 2: importas tu texto
Puedes pegar directamente un texto desde cualquier fuente: un artículo copiado desde tu navegador, un email recibido, un mensaje largo, un fragmento de documento.
O importa un archivo: PDF, Word, TXT, EPUB. No hay límite de tamaño. Un documento de cien páginas se procesa automáticamente en varias partes.
Paso 3: obtienes tu resultado
El resultado aparece directamente debajo de la zona de importación. Puedes leerlo, copiarlo o hacer que el lector de audio integrado lo lea en voz alta.
En cada herramienta, si tu texto es largo, puede procesarse por separado. Navegarás entre las partes con las flechas de paginación.
Cuando terminas, todo desaparece. Tu texto no se guarda. Ya no existe en el sistema. Lo que has procesado solo te concierne a ti.
El lector de audio
Cada resultado puede escucharse. El lector de audio lee el texto procesado en voz alta, utilizando la voz del idioma detectado. Puedes ajustar la velocidad, navegar entre frases y pausar.
Sin cuenta, sin historial
Reflex no te pide que te identifiques. Sin email, sin contraseña, sin perfil, y gratuito. Abres la aplicación, trabajas, cierras. Eso es todo.
No es un olvido de diseño. Es una decisión. Tu texto te pertenece. Reflex interviene, procesa y se retira.